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  • Amai

Retiro de Cuarto Oscuro

Testimonio de una experiencia sobrenatural. La oscuridad como maestra.



Aquellos que estén dispuestos

a arrebatarle algo de tiempo

al incansable mundo material

con el propósito de dedicárselo en cambio,

a la búsqueda divina,

aprenderán a contemplar

la maravillosa fábrica de la creación

de la cual han surgido todas las cosas.

Paramahansa Yogananda



El Cuarto Oscuro es una tecnología antiquísima que utilizaban en el antiguo Egipto, los Mayas y Aztecas, además de otras tradiciones ancestrales que la utilizan en la actualidad como el Taoísmo y el Tantra, para producir activaciones energéticas y físicas, despertar el coraje interior y desarrollar habilidades psíquicas.


Sentí el llamado de la oscuridad hace unos 4 años, cuando escuché de la Tecnología de Cuarto Oscuro relacionada al antiguo Egipto a través de mi profesora de Danza del Vientre y Meditación Acuática, Tania Wolfnson, sin poder imaginar de qué manera podía ocurrir un encuentro con ella que no fuera escalofriante. El año 2020 lo volví a escuchar en un taller online de Taoísmo y mi corazón tuvo la certeza total de que tenía que vivir esa experiencia.


No sabía que en México existía esta tecnología. Sin embargo, cuando recibí el llamado de viajar a México, sentí que iba a vivir una experiencia igualmente reveladora. Estando en un taller presencial de Taoísmo en la Riviera Maya, escuché de un Cuarto Oscuro en Mazunte y supe que había llegado el momento.


No me informé en profundidad sobre este retiro y tampoco busqué guía externa. Si bien llevaba meses viviendo experiencias cada vez más profundas a través del Chamanismo, experiencias límite con el cuerpo físico como una enfermedad descompresiva que avanzó bastante, prácticas de Tantra y Taoísmo, comencé a prepararme directamente, realizando prácticas personales. Mi Ser me dijo que eran 9 noches y 9 días los que debía sumergirme en el vientre de la creación, en un íntimo contacto con la oscuridad, más allá del espacio-tiempo.


Si alguien me hubiera contado todo lo que iba a suceder en el Cuarto Oscuro, probablemente no lo hubiera creído posible.


Fue un encuentro íntimo, directo y prístino con mi esencia divina, con la profundidad de mi luz y mi oscuridad, con mis guías espirituales, animales de poder y con Dios. Un viaje al corazón de la eternidad que incluyó regresiones, limpiezas energéticas, activaciones, integración de memorias de esta vida y otras, de esta dimensión y otras, de los multiversos. Una experiencia donde aprendí/recordé/integré información relevante para mi alma sobre anatomía sutil, sexualidad sagrada y parto consciente, psicología personal y espiritual, la muerte y la vida, la creación y el caos, y algo de lo que supongo es física cuántica y meta física. Comprendí asuntos profundos sobre la naturaleza del miedo, el libre albedrío y el poder de manifestación que existe detrás de cada decisión tomada con o sin consciencia. El Ser Humano es un Ser alucinante que, en la mayoría de los casos, no tiene ni la más mínima disponibilidad a imaginar lo que realmente es.


Yo esperaba salir viendo colores y energía, pero luego comprendí que ese era un descubrimiento muy limitado para tanto potencial. La transformación que se vive en el encuentro desnudo con la oscuridad como maestra, es tan profunda y vasta como la eternidad misma. En mi vida claramente hay un antes y un después de esta experiencia. El encuentro directo con Dios y con la fuerza creadora de la existencia es tan reveladora. Yo sabía muchas de estas cosas antes de entrar, muchas de las que viví ahí dentro, pero experimentarlas de manera directa y sin intermediarios deja un sello en la propia vida que claramente te moldea y dura para siempre.


La oscuridad es un espejo increíble, que aumenta e ilumina nuestros más grandes miedos y nuestros más grandes dones, una vez que podemos atravesar el miedo y rendirnos al amor. Tenemos tanto que aprender del vacío – lleno y la oscuridad, que tan mal ponderada tenemos, cargada de juicios negativos y miedos ilusorios que no hacen más que limitarnos al encuentro más profundo con nosotros mismos y con la Divinidad. Tanto que aprender de la muerte como el portal sagrado entre la temporalidad y la eternidad, tremenda maestra, muy diferente a lo que creemos que es y que justifica nuestro miedo. Comprender que la naturaleza de Dios es solo amor, el amor más profundo e incondicional que existe. No un amor romántico, sino amor comprendido como la unidad y la totalidad desde su naturaleza estática en su máxima expresión.


Vivir como humana en esta dimensión terrenal y concreta me sigue costando, sin embargo, la respeto, la comprendo y la amo como nunca antes. Yo le temía tanto a la oscuridad y a lo que podía mostrarme de la vida y de mí misma y hoy, la amo y la honro como a la mayor de mis maestras. Temía tanto perder la cordura y hoy me doy cuenta de cuán loca estaba al creer que yo era tan solo el cuerpo que habito.


Entré al Cuarto Oscuro siendo niña y salí Diosa hecha mujer, reconociendo en mí misma la Divinidad que somos todos. La oscuridad me renombró como Jade y recibo este nombre como el recuerdo vivo de mi gestación y renacimiento, el día Lunes 15 de noviembre del 2021 a las 5:25 am.


En la medida en que vaya integrando, iré también compartiendo los regalos y las bendiciones que me entregó esta experiencia, que claramente no son sólo para mí, sino para todas las personas que como yo, buscan incansablemente el origen del manantial de la sabiduría, la consciencia y el amor.


Jade – Coté Rosselot A.

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